jueves, 5 de mayo de 2011

En la cuerda floja

Querida Gata de ojos azules,

Ya no sé si sigo detrás tuya como antes. Supongo que, que me cueste cada vez más recordar tu voz también está borrando tu cara. Me está desmotivando todo esto. Tus ojos no, aún sin verlos sé que son preciosos. Pero me refiero a que hoy no sé si podré esperarte. Porque claro que estoy disponible, pero ya no quiero que sólo para ti. Y no sé si voy tarde para eso. Para empezar a buscar también en otras. Pero entiende que no hablo de sexo. Eso puedo encontrarlo en cualquiera. Supongo que es el resto. De cualquier modo, soy demasiado inestable para seguir así. Compréndelo. Y ya no me atrevo a bautizar suspiros con tu nombre. Yo no sé cómo llamar los tuyos y que lleven el suyo me destrozaría. Por eso huyo. Porque el viento arrastra su nombre. Y yo sé de sobra que la vida no es justa, pero esta vez no pienso asimilarlo. Ni quedarme a que me parta(s).

5 comentarios:

  1. Huiré contigo, hazme un hueco en la maleta.

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  2. bien!! por fin libre!!
    me alegro!!=)

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  3. me encanta eso de "el viento arrastra su nombre" (:

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  4. me ha encantado, creo que debe ser un sentimiento comun, a la edad o al genero que compartimos, quizas solo sea comun al amor...

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  5. sisisi mucho pivón y muchas maletas abiertas veo yo eeeh

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