domingo, 29 de agosto de 2010

Mensaje en una botella

Querida Nadie,

Te escribo, para que cuando leas esto, me saques de esta rutina que me asfixia. Cuando aparezcas, quiero que quemes por completo mis ruinas. Que eches a quien te moleste de aquí y te regales a la locura de una noche conmigo. Que me obsesiones. Que vuelvas a hacerme bailar con las palabras y también contigo. Quiero noches demasiado cortas, amaneceres improvisados, y desayunos en tu cocina. Por querer, quiero que nunca me hables de destinos ni futuros inciertos. Que tampoco me pidas un te quiero. Que todos los días sean domingo en nuestra cama. Quiero saltar contigo de un puente y que sonrías de mi mano. Que si de pedir se trata, lo hagas todo así, de mi mano, y que yo no te lo diga. Que siempre inventes una excusa para que me toque el corazón cuando te vea. Que me mates a medias, pero lo vivamos por completo.

martes, 17 de agosto de 2010

Was a dreamer

Yo soñaba con enamorar al aire. Con tocarme el corazón en cada esquina que soplase. Soñaba con castillos sobre él y mujeres en lo alto. Espaldas infinitas y pierçings de los que colgarme. Soñaba y deliraba con sonrisas de toda una tarde. Con las caricias de la noche y el buenos días del desayuno. Yo, soñaba con silencios demasiado cómodos, palabras sobrevaloradas y hechos nunca previsibles. Soñaba y jugaba con reinas de trebol, reyes de copas y ases de corazones. Barajas llenas de piropos que mezclaría con cualquier oreja lo suficientemente cerca para escucharla acelerando. Soñaba despierto con no ser cazador y ser cazado. Que me arrancasen la piel y me pusieran la correa más corta, pero las serpientes no se sacan a paseo.

jueves, 12 de agosto de 2010

De poder

Puedo subirte al cielo y que volvamos a casa para cenar. Puedo pedirte a tí de postre luego. Puedo tumbarte y dibujarte en braile. Pedir asilo político entre tus piernas y poner tu corazón en guerra. Puedo colarme en tus oidos y hacerle eco a mis latidos. Coserte alas y bordarlas a mi nombre. Puedo robarte un sueño y hacerlo casual. Arrancarte los miedos y lanzarlos al futuro más lejano que imagines. Pegarme a tus pupilas y enseñarte estrellas nuevas. Puedo suspirarle a tu cordura y retarte a volverme loco a mí. Tirar tu orgullo al suelo para hacértelo encima. Y puedo sudar recuerdos mientras hago papiroflexia con tu ombligo.

domingo, 1 de agosto de 2010

Prosología


Así bautizo mi escape. Es como llamo lo que hago. Mi terapia. Mis desvaríos. Así es como firmo mi destino bajo un ombligo o pido que me bailen el humo. Así libero mi sonrisa. Es mi diario secreto. Mi manera de limpiar el alma. Mi pulgatorio antes de llegar al cielo que tantas veces he vendido. Nunca igual de alto. Siempre distinto. Así es como puedo relatar la vuelta de un corazón de vacaciones o de la primavera en mis sentidos. Así es como caigo aquí y dibujo amaneceres con palabras, cambio los polos a tu mundo y trazo meridianos a tu ombligo.