lunes, 20 de septiembre de 2010

De poetas de bragueta y revolcón

Una vez roto el dique, se produjo la riada. Y el amor llegaba tarde a este poeta. Se había vendido al sexo, a la pasión. A las pocas calorías de un beso. Ya lo había vivido con palabras y ahora no quería sufrirlo a actos. Se había acostumbrado a ser deseado. No amado. Y a él ya no le dejaban sin habla ni le robaban la mirada. Ya no se mordía la lengua sino dejaba que se la arrancaran. Los mismos piropos para alguien distinta cada semana. Y ni bebía ni escribía. Vivía. Y moría en su cama las mañanas. Fumaba por las tardes y pensaba hasta la noche. El buscador menos buscado. El corazón más regalado. Ni musas ni paisajes de museo. Sólo recuerdos de mujeres convertidas en trofeo.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Polvosía

Follamos y se borra lo ya extinto. Tú cabalgas mi cintura y yo me doy a mis instintos. Me derrito entre tus piernas y me fundo con tu boca. Te oigo disfrutar, volverte loca. Y mientras mis manos se diluyen, mi cabeza ya no influye. Cambiamos de postura y subo por tu cuello. Me detengo en tus oidos, me paro a oler el cielo. La luna nos envidia y el sol amenaza con volver. Yo pierdo a tus fantasmas, te hablo de olvidos y te hago creer. Nos tiramos de una cama y quedamos en volver. Te despido con un beso, jamás me volverás a ver.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Marionetas del destino

Me pierdo en tus ausencias y me encuentro con mis miedos. La razón me dice que son reflejos y mi tonta esperanza empieza a reparar 57 espejos. Y mientras tú desapareces, aquí alguien sale a flote para hundirme. O para hundirnos, porque yo nunca nado solo. Y si él te quiere cerca yo le compro una correa. Corta, siempre cerca de mis manos. Cerca, como te quieren ellas a tí. Y para una vez que tengo nada vienes tú a darme algo. Y me obsesiono. Y digo que vas a ser mía. Que voy a enamorarte de la forma que sea. Que todavía no sé cómo pero sí sé que puedo hacerlo. Y que si quieres pruebo mil maneras. Que puedo ser quien tú quieras que sea y mejorarlo. Que no hay títere sin cabeza, que hay cabeza para mover todos los títeres.