martes, 18 de enero de 2011

De cambiar

Si estás leyendo esto es porque no me conoces y eso es suficiente para ayudarme. Necesito que tú me digas quién soy. O como debería ser. Porque hace meses que no lo recuerdo y esto me está matando en vida. Ni siquiera sé quién me ha robado hoy la ilusión. Y encima, no paro de revolcarme en mi propia mierda mientras nado en un vacío lleno de inseguridades que ya ni siquiera yo puedo controlar. Por eso necesito que alguien me recuerde todo eso que se aleja y vuelve en lo que yo tardo en encender un cigarro. Que me diga cómo desterrar a lo que me convierto cuando me bebo tres cubatas. Ya no hablo de amor ni mujeríos. Hablo de ser lo peor que he conocido y no tener fuerzas para cambiarlo. Ese bucle en el que me he metido y sólo sé (que no sé) salir flotando.

sábado, 8 de enero de 2011

Lo que no ves

Acordarme de tí en cada canción que me hable de huidas. Mi lucha contra tus decepciones. Las habitaciones que nunca olvidaré. Los sitios a los que ya no iré contigo. Los que ni siquiera quiero ir ya. La presa fácil en la que me convertí. Mi amor indestructible hacia lo que fuí. Mis equivocaciones de bebida. Los engaños a mi ruta con tu nombre. Los destinos que bauticé así. Los porros que me fumé sin tí, los que no quise fumarme contigo. Las lágrimas que (no) lloré y convertí a poesía por tí. Los cambios que (no) me hice para tí. Las noches que te busco, te encuentro, y me pierdo sin tí. La perdición de mi existir. Las sonrisas que no te doy a tí. Las que no consigo darle a nadie. Las que podrías haberme regalado a mí. Las palabras que llevo tatuadas en el alma. Las que (no) te conseguí tatuar a tí. Pensarte cada noche que sé que no estarás aquí. Y a veces, también pensar que todo esto está escrito para mí, y no para tí.