viernes, 23 de septiembre de 2011

Terremotos y desahucios

¿Follar? ¿Que si lo que tengo son ganas de follármela? Claro que tengo ganas de follármela. Pero yo no diría que todo es así. Y si ella todavía se acuerda tampoco. Yo te hablo de hacerle el amor. De abrazarla y respirar al mismo ritmo; de besar cada parte de su cuerpo y temblar los dos en cada movimiento. Temblar... ¿Alguna vez has hecho a alguien temblar? Te aseguro que es fantástico. Te hace sentir único en el mundo. Y creeme que cuando besas con tanto amor se te olvidan los demás. Yo me desvivía; podía pasar horas en las que lo único que quería era verla volar. Y claro que volaba. Yo nunca había deseado algo más que eso y se notaba. Me flipaba. Porque te aseguro que nunca había visto a nadie tan bonita. Y eso que he repetido esa palabra veces. Pero es que ella era increíble. Y cuando empecé a creérmelo llegaron los problemas...

viernes, 2 de septiembre de 2011

Fuera

No hay nadie con quien pueda hablar de ti. Millones de personas que no me sirven para nada en este momento. Ni siquiera puedo hablar conmigo mismo, porque no sé lo que siento. Porque me pongo a pensar y me quedo a medias, porque no entiendo qué viaja de lado a lado en mi cabeza cada madrugada cuando no consigo conciliar el sueño. Y duele. Duele sentirse víctima de algo que ni siquiera controlas. Porque no puedes, porque no quieres, porque no sabes cómo hacer para acabar con algo que te taladra la piel día sí día también. Es como si tuviera los ojos vendados. Y camino, no sé si hacia atrás o hacia delante. Pero camino y me canso de no encontrar nada que aún no hubiesen inventado. Algo que me alivie el sinsentido. Que prefiero sentir para mal, que no saber para qué siento. Que si tiene que doler, que duela. Pero por favor, que empiece ya. No aguanto ni un día más con esto dentro. Y necesito sacarlo de alguna manera, o por lo menos saber qué es. Qué pinta tiene, a qué sabe y si va a dolerme mucho. O, si, por el contrario, me sacará una sonrisa en el próximo minuto. No quiero llegar tarde, no a mi vida. Así que, por favor, sea lo que sea lo que esté dentro de mí, que salga ahora.