sábado, 25 de agosto de 2012

De quererte

Te quiero cuando te beso en la frente y dejo separar los labios. Cuando sonríes y me miras pareciendo mía. Te quiero cuando duermes y recuerdo lo diminuto que es el mundo para acostarme en todos sus rincones contigo. Cuando despierto sin ti y busco tus buenos días en los recovecos de la cama. Te quiero desde que me dí cuenta de que si no soy contigo, soy para ti. De que soy tuyo en cada uno de mis gestos y sonrisas. Te quiero, porque desde que apareciste no has dejado ni un minuto de sorprenderme. Porque haces de lo simple algo increíble. Porque me enseñas los dientes y de un tirón todo se hace menos malo. Te quiero hasta por tus defectos. Porque después se te convierten en virtudes. Porque sin que lo crea nadie, el cielo ya no es azul y me sabe a tu boca. Porque ni yo me creo que me sepa así. Te quiero porque me has visto llorar y a esa gente la cuento con los dedos. Porque para ti reservo una mano y junto a la otra quieren hacerte la mujer más feliz que alguna vez haya levantado el vuelo. Te quiero, porque siempre sabes frenar mis lágrimas. Y porque yo nunca las había secado en nadie. Porque cada día estoy más seguro de que tus huellas son el camino al paraíso. De que si no las sigo estoy perdido. Y que sin tus ojos me falta una brújula para el camino.