lunes, 24 de octubre de 2016

Mes once después de ti - Ernesto Pérez Vallejo

No es que yo necesite estar a toda costa con cierta persona. He aprendido en este tiempo que el amor está hecho de estados, de lo que otra persona consigue activar en ti. No te enamoras de una mujer, lo haces de ti mismo pero ese amor propio solo lo consigues con ella. Cierta persona me hacía feliz y yo amaba a cierta persona por la felicidad en la que me hallaba. Pero si ella viniera ahora ya jamás llegaríamos de nuevo a ese estado. Habría un muro de reproches demasiado grande como para poder saltarlo a base de sonrisas y cosquillas por dentro de la piel.

Me ha costado once meses averiguar que cierta persona no se fue por falta de amor hacía mí, lo hizo porque tal y como debe ser, sé amaba a ella por encima de lo nuestro y seguramente, en alguna casilla bastante más avanzada de donde me encontraba yo, ella también se sentía sola. Cierto que tras su marcha, hubiera corrido por el tablero hasta dar con ella y de un abrazo interminable conseguir avanzar hasta ponerle fecha a una boda. Cierto es, que cuando te das cuenta de que tu felicidad se ha ido a la mierda echas de menos los dados y pides un nuevo lanzamiento como quien pide disculpas con lluvia en el pecho. Cierto es, que en el momento del abandono, la meta te parece el mejor lugar del mundo, porque el mundo, el de verdad, era el que a cierta persona le bailaba en la mano y en la risa.

Con ella yo nunca me sentí solo y era bastante feliz y eso es lo que echo de menos, ese estado. Esa sensación de tener relámpagos en los bolsillos, música en las vértebras, posdatas de amor entre los labios. Esa bendita magia de sonreír sin motivo y de motivar sus sonrisas. Esa impresión de vivir en un continuo orgasmo. Aunque suene egoísta, sigo completamente enamorado del hombre que conseguí ser con cierta persona. A ella, como ya he dicho, ya ni siquiera la espero, ya ni siquiera la odio.

Fuente: De Laura y otras muertes

martes, 30 de agosto de 2016

No me voy a olvidar de ti

No me voy a olvidar de ti porque pasé toda la vida esperando a vivir algo como lo que he vivido. No, no voy a olvidarme de ti porque contigo he tenido lo que siempre quise tener con alguien, y fue lo más bonito de mi vida. No voy a olvidarte porque durante años has sido la motivación a despertarme y luchar cada minuto. El baúl de mis sueños donde, cuando lo abrías, una payasa saltaba y con sus dientes me volvía loco hasta pensar que podía atrapar la Luna si me empujaba. No me voy a olvidar de ti; porque en los escaparates, nosotros estábamos dentro y ellos fuera. Y desde ahí les haríamos la guerra a todos. No me voy a olvidar de ti no porque dejaste el camino vacío, sino porque aún más mi pecho, y me acostumbré muy rápido a poner en tu boca la palabra "mío".

No, no me quiero olvidar de esa niña a la que emocionaba con cualquier regalo. La que se ponía celosa con solo saludar a otra y me bailaba como si todavía estuviéramos en mi cuarto solos. No me voy a poder olvidar de ti porque cada pliego de mi cama guardará siempre un gemido tuyo. Porque mi almohada ha rozado cada parte de tu cuerpo y las paredes de este cuarto guardan más humo contigo del que mis pulmones pueden soportar. No me olvidaré de ti porque nadie encaja como tú conmigo. En el sentido literal del verbo. Y no me voy a olvidar de ti porque cada hueso se me está deformando sin eso.

No me voy a olvidar de ti; porque por ti salí corriendo mientras nos corríamos con otras caras. No me voy a olvidar de ti porque este nuevo yo es un producto tuyo. Y no, no voy a olvidarme de ti porque contigo cometí el mayor error de mi vida; y fue perderte demasiadas veces.

jueves, 14 de julio de 2016

Mensaje en una botella (2)

Querida Nadie,

Esta vez te escribo para decirte que pensaba que ya habías venido. Que tú eras ella y yo él, o yo qué sé, que éramos y punto. Y que la gente nos envidiaría toda la vida. Que tendríamos ese brillo especial que te hace distinguir entre toda la gente en cualquier sitio. Aunque ese sitio sea la discoteca de moda y esté a oscuras. Ese "Esos dos están enamorados" que todo el mundo pensamos alguna vez sobre alguien cuando los vemos pasar o compartimos el aire que ellos arañan a besos. Y no sé porqué pensé que tendríamos toda la vida para seguir con ello.

Te juro que era puro éxtasis reír a la vez contigo. Más que cualquier droga que haya tomado desde que te fueras. Más que cualquier droga que vaya a tomar antes de que vuelvas. Ni siquiera el polvo más salvaje puede traerme eso. Ni siquiera la cara más morbosa puede quitarme tu nombre de la boca cuando está pegada a otros oídos.

Yo qué sé tía, pienso que me la has jugado. Así que no me tomes muy en serio cuando reaparezcas. Ahora mismo y hasta que me decida a confiar en ti no soy un buen ejemplo de príncipe azul. Sobre todo por el color. Pero te prometo que quiero serlo. Que esta vez serás ella a la fuerza. Aunque ahora me sienta como un perro apaleado y abandonado. Aunque ahora huya de cualquier mano que no sea para agarrar mi polla y follar en cualquier esquina como si nunca pensara en mi pasado.

miércoles, 29 de junio de 2016

Once ago

Yo una vez me regalé entero. Completo. Regalé mis ojos y sólo los dejé mirar allí donde iba ese culo disimulado en ropa ancha. Le di mis manos y me prometí que solo la acariciarían a ella. Incluso había imaginado a mi hija. ¿Las palabras? Oh dios, sólo eran para ese pelo rubio y esos ojos encerrando mares. Hasta mi picaresca fue detrás suya. Y me dejé la misma piel en ser feliz a su vera. Solo suya. Durante los que fueron los mejores años de mi vida aún con la peor presencia perdida. Y eché a tanta gente de mi vida que sólo quedaban los que nunca me dejaron. Y yo era feliz en sus olores y esas exactas medidas a mi pecho.

Pero no conté con ella o yo que sé, y acabó dándose a otro aún con retazos de mi color. Se me fue el tiempo en construir algo que perdió el sentido conforme yo me alejé de ella y él apareció. Bebí, lloré y me drogué al mismo tiempo. Y pude mirarla con la pena de saber que se había ido. Y que yo también me fui sin ella. Que lo que me había dado ya no era lo que me daría. Y lo que yo buscaba ya ella ni lo imaginaba. Y al final más solo que como llegué y todavía más roto. Mintiendo, robando y aprovechando cada oportunidad de redimir el peso cargando a otros.

martes, 21 de junio de 2016

De mentirosos y juegos

- Pues claro que no lo esperaba, por supuesto. Esto era un juego. Un puto juego. Como cuando juegas con tus amigos a los dardos, y pones todas tus ganas en dar al centro. Ha ocurrido lo mismo, que cuando le das, te sorprendes y te quedas estupefacto intentando volver a hacerlo. Sólo que yo lo he intentado porque ni siquiera pensaba que hubiera diana.

Dijo mientras sonreía mirando nervioso a los lados, como esperando que nadie le oyera mientras anudaba sus dedos.

- ¿Y qué vamos a hacer ahora? Porque para mí ya no es un juego y eres tú quien lo ha buscado.

Ella estaba seria, con cierto aire a enfado, como quien te espera cuando llegas tarde a tu cita.

- Yo pienso seguir follándote como si no hubiera un mañana. Y susurrando que me encanta en tus oídos. Tú puedes quedarte a disfrutarlo o pararte a pensar en qué pasará mañana. Yo desde luego no. Sólo tengo planes de futuro conmigo y no tengo pensado que eso cambie. Pero ahora mismo me gustaría seguir aquí contigo. Y eso es más de lo que puedo decir de nadie.

Acto seguido le mordió el cuello. Él jamás abandonaba su tono burlón, y ella no podía esconder los dientes ante tanta bordería.

- Eres un mentiroso. Sigues bromeando con ello. Y a mí no me hace gracia.

Pero él sabía que le mentía. Detrás de esa seriedad fingida se atisbaba la seguridad de saberse adorada.

- El primer día ya te dije que no miento. Y que todas las bromas tienen su parte de verdad. ¿Quieres que te lo diga serio? Pues lo siento, pero no pienso reconocerlo.

viernes, 13 de mayo de 2016

Lo que me gustaría decirle

Me gustaría decirle que lo suyo han sido algo más que un puñado de polvos y dos días encerrados con mi cama. Que su olor no trajo solo variedad; también esperanza. Que cuando dije que esa noche la besaría no imaginé que estaría tan rico ni que nuestras soledades se harían amigas, y mucho menos que nuestras pieles hermanas. Que hacía mucho que no estaba así con nadie. Que me encanta saber que no voy a volverme loco y que nos piquemos en ver quién es más golfo. Que crea que voy ganando. Que aún ya conociendo sus demonios no haya tenido pudor en enseñarlos y hacerme reír con ellos. Que adoro que incluso ha intentado disfrazarlos para mí. Confesarle que no voy a poder enamorarme y me siento en paz con ello. Que sé que ella tampoco va a hacerlo. Que me flipa que además esto sea un secreto que sólo nosotros conocemos y seamos más colegas por ello. El morbo de haberle confiado el cuello. La gracia de haberle cambiado los papeles en el ruedo. La afinidad de estar tan rotos que sabemos que lo nuestro es sólo un juego.

miércoles, 13 de abril de 2016

Mes V y medio después de ella

Querido público,

Ya sé que no me voy a pasar toda la vida enamorado de ella. Y que no va a ser la mejor que he conocido cuando me muera. Que eso sólo lo estaba condicionando yo cerrándome al resto. Siendo sincero creo que me estaba acostumbrando a poco. Y supongo que eso es la supervivencia. Nuestra capacidad de adaptación a algo. Para bien o para mal. Por eso con el tiempo y el olvido será una persona especial más en los recovecos de este corazón que hoy hace aguas por todos lados. Pero no la más. La usaré como excusa para que esto no me pase de nuevo y cuando menos me lo espere aparecerá otra puta loca como ella a seguirme el rollo. Y yo como siempre me obsesionaré y fallaré en otra cosa.

El huracán ya ha pasado. Y no ha dejado ninguna víctima mortal. Parece que me había entrenado. Por un momento los servicios de emergencias colapsaron el cerebro y cada vía principal de aire. Pero el mundo se unió y los planetas vecinos nos ayudaron a recuperarnos. Nos levantamos, y ya estoy de pie y menos cansado. Así que pienso levantar maravillas sobre esta ruina y dejar de repetir lo mismo en cada texto.

Y nada, que sepáis que he vuelto, que no sé sobre qué voy a escribir, pero pienso currármelo y que dejéis de leer siempre esto.

GraciaS

viernes, 25 de marzo de 2016

Mes V después de ti

En estos cinco meses he aprendido a olvidarte, a recordarte y a obligarme a olvidarte de nuevo. Pero te confieso que esta vez me quedé sin canciones para hacerlo, y no me apetecía leer libros. No preguntes cómo pero tenía todo un repertorio nuevo, y lo sentí todo otra vez viejo. Es como si las cosas se acostumbrasen a tu luz y dejaras todo putrefacto a tu marcha. Hasta la puta música se había quedado sorda. Y me puse a garabatear palabras como si alguna fuese a hacerte volver, como si pudiera permitirme dejarte volver. Como si tú algún día fueses a volver. Como si importara todo lo que puedas hacer.

Ella sigue viniendo cuando te vas. Y se va cuando tú vienes. Hace poco me dijo que estoy perdido y no hay quien me vea. Y me entraron ganas de decirle que no sabe de qué manera me perdí y dejé que me vieran. A veces pienso que esos ojos rojos ven de veras a través mía, y se ponen tristes porque todavía te ven a ti. Alguna noche le diré la verdad a riesgo de que duela más, y sabrá que no es que te vea a ti, es que todavía nos vé a nosotros. Y que no hay esperanza de que me vea con ella. Que para borrarlo, tengo que construir otro yo y me cuesta que nadie pueda formar parte. Que ojalá pudiera decir que no sabré regalarme, que nunca aprendí la diferencia entre sonreír y sonreírte.

Y empiezo a sentirme de nuevo torpe en todo esto. Aunque la culpa se haya ido. Porque ya no es que quiera olvidarte, ya es que voy a hacerlo. Y será que no sé cómo afrontarlo o yo que sé. Pero estoy obligado y requerido a pretenderlo. Para siempre. Y éste lo voy a cumplir. Así que ésta es la última última vez que te escribo. A riesgo de contradecirme. Y bueno, algo sí que he incumplido... Este texto no te ha destruído :)

lunes, 21 de marzo de 2016

No olvidar

No dejes que el tiempo te robe las ganas de nadie nunca. No pospongas cualquier beso porque para siempre durará más que ahora. No pases una noche sin besarle porque mañana también podrás hacerlo. No te quedes esta noche en casa porque mañana también podréis bailar. No le hagas compartir tu carga, sino deja que flote cuando estéis juntos. No antepongas nada a demostrar tu amor cada noche, ni a recordárselo durante el día. No cambies nunca nada por seguir robándole besos. Ni cosquillas. Ni suspiros. Nunca asumas siempre y mucho menos lo utilices como excusa. No dejes nunca de cultivarte, aunque sólo sea por no dejar de sorprenderle. Cuida tu cuerpo y sedúcele con versos cada día. No dejes de tocarte el corazón cuando le veas. Arráncale la camiseta cuando le desnudes. Bésale el alma con cada dedo. Atraviesa su cerebro y quiérele aún más tras el viaje. Que el camino, sólo sirva para ser más felices juntos. No conviertas en común lo extraordinario, por mucho que consigas repetirlo. Ni hagas de repetir siempre lo mismo. Quiérete a ti antes, pero quiérete igual juntos. No dejes de disfrutar cada segundo de contacto, y búscalo hasta para hacer la cena. No cenes por cenar. Y vete siempre a la cama antes de querer dormir.

lunes, 14 de marzo de 2016

Mi caja de Pandora

Mi caja de Pandora tiene alcoholismo escrito con mayúscula en la tapa. Condenas de soledad amontonadas en carpetas cerradas con broche rojo sangre. Una cerradura con forma de corazón y una llave afilada acabada en punta. En mi caja de Pandora, todas las batallas son perdidas y las equivocaciones pesan cada una como un año. Dentro siempre huele a carne podrida por un cáncer y olvido bañado en whiskey. En mi caja de Pandora nunca hay noches y las mañanas que guarda son de lluvia. La música es de gestos y el ritmo va a miradas. En mi caja de Pandora, los éxitos siempre acaban en el apartado decepción, se amontonan durante décadas y alguna canción los recuerda en cada esquina. En mi caja de Pandora, cuando bailas el tiempo retrocede y si paras, te descoloca como en el efecto mariposa. En mi caja de Pandora nunca hay primaveras y los veranos que guarda estuve encerrado. En mi caja de Pandora, guardo cada miedo que he vivido, y anoche descubrí que ninguno es tan fuerte como un olvido.

lunes, 22 de febrero de 2016

Tsunamis

+ Yo soy una experta en leer los ojos.

- ¿Ah si? ¿Y qué te dicen los míos?

+ Me han dicho ya muchas cosas (reímos) pero sé que en el fondo sólo callan tristeza. Al menos se te vé con éxito (y sonríe arqueando la cabeza)

- Bueno, lo saboreé una época. Pero lo gasté tanto y de forma tan egoista que lo convertí en fracaso. ¿A que nunca habías estado tan cerca del fracaso?

+ Bueno, había conocido pesimistas, pero ninguno que levantara ruinas en sus propios ojos.

- Yo las llamaría tsunamis. Pero no como lo que ya te han prometido tantas veces en la cama, ni lo consideres una forma poética de pedirte un revolcón. Los llamo tsunamis porque me recuerdan lo que ocurrió en Japón y traumatizó a medio país.

Entonces se para, se planta pensativa y, con una pequeña mueca, me responde:
+ También ví lo rápido que lo reconstruían. ¿Caes ahora en algún país donde haya mejores rascacielos?

- En Dubai, pero yo no caso con ninguna de esas culturas.

jueves, 18 de febrero de 2016

Mes tres y 1/2 después de tí

Hasta hace poco pensaba que lo más importante en esta vida era el amor por ti y mi trabajo. Y que además, esa felicidad completa que tanto había buscado sería ya eterna. Gracias, gracias a ti he tenido que replantearlo. Ya no sé si quiero ser ese, ni lo estoy siendo; ya no deseo éxito si no destaco en lo demás, ni te deseo a ti si no destaco entre el resto. Y siendo sincero, lo que más me ha costado es asimilar que no me amas. Que le prefieres a él antes que a mí. O quizás, que no puedo conseguir que vuelvas a quererme. Que todo lo que haga te sonará a lo mismo. Y que como mucho conseguiré besarte con una de tus pataletas de celos. Que todas las mañanas pienso en escribirte o llamarte y darte los buenos días. En contarte que no puedo seguir sin ti, que esta cuesta arriba no tiene fin. Que las mañanas no son mañanas si no las empiezo contigo. Pero aquí el reloj ya no marca horas para confesiones y me permito ser muchas cosas menos patético.

Creí que tenías que corregirme la soledad y al final, me he vuelto a quedar solo y sin recordar cómo llevarla. Porque el problema de que desees compartir tu vida con alguien es que olvidas continuarla. Quieres hacerla a medias y no dejas sitio para la sorpresa o el recelo. Para la búsqueda de tu persona propia. Y eso me ha hundido. ¿O crees que no sé que soy capaz de ser más que él? Suéltanos en la misma zona y dime quién roba más. Por supuesto me tienes disponible para el sexo. Sabes que siempre seré un vicioso y mientras tenga otras ilusiones no creo que deba preocuparme. Pero antes debo encontrar alguna real. Porque todas son oasis hasta que mañana descubro el espejismo. Y cuando follamos es como si dejara un trozo de polla pegado a ti.

Ella no sé de dónde ha salido la verdad, pero parece que tres casualidades han sido suficientes para haberle causado interés. Lo noté durante la comida, y varias veces pensé que me miraba demasiado. En el camino ya acabó a mi lado y la segunda vez que acabamos a solas supe que había algún imán ahí. Me encantó que me echara de su lado para volver de nuevo ella. Le dije las tonterías que pude y el destino me puso un puñado de tarjetas en el bolsillo. Repartí a ella y el resto sin ninguna esperanza de que apuntara mi móvil o me hablara. Pero cuando recibí su mensaje pidiéndome disculpas tuve la esperanza de que me espantaría la tristeza. Y joder, lo que no me esperaba es que mi táctica de no hacer nada fuese a funcionar, pero me convencieron para un SMS y volvimos a hablar. Ella me ha tentado y no sé, me gusta la verdad. Tiene algo que me llama a acercarme cuando la veo. A mirarla a los ojos aunque intuya que me volverían loco sus tetas. A quedarme lejos aunque la pueda tocar, a esperar a que sea la vida quien me diga si me la voy a llevar.

lunes, 15 de febrero de 2016

Me ví caer y mira, sigo vivo

Toda subida implica una caída. Es algo que la vida te enseñará tarde o temprano. Cuanto más arriba estés, más probable será que caigas. Y no olvides que aún cayendo sigues vivo. Y que tras el tropiezo, seguir cayendo es voluntario. Porque tú defines dónde está el final y dónde puedes apoyar e impulsarte para volver al cielo. Que sí, que la caída es obligatoria y levantarse opcional, pero es que en el suelo no se posan mariposas. Y la vida sin eso y sol no es vida. Que además las caídas en domingo están totalmente permitidas y que nadie llega vivo al lunes. Pero a partir del martes toca recoger toda la mierda y mentalizarse en apostar a algún caballo, y con suerte llegado el sábado habrá carrera y si hay más suerte y ganas, alguna victoria poco relevante. Pero ¿Lo vas pillando? No se trata de que haya magia o épica en la caída, ni siquiera de planear durante ella, se trata de ser consciente de que forma parte del proceso y que para dejarla sólo es necesario visualizar una subida.

viernes, 12 de febrero de 2016

Yo no quiero que te vayas - Marwan

Yo no quiero que te vayas,
pero tampoco quiero retener tu llama
para que nadie conozca tu fuego,
ni mojar tu pólvora
para que no prendas junto a nadie.

No quiero eso, ni tampoco
llevarte de la mano hacia ninguna parte.

Solo te dejaría irte de aquí
para que fueras a buscarte
—si así lo necesitaras—
porque significaría que a mi lado
no obtienes las respuestas que precisas.
Cortar el vuelo hacia uno mismo
a la persona a la que amas
es parecido a escribir su nombre
con el bolígrafo que certifica una condena.

No quiero perderte,
pero no te quedes junto a mí
si la fuerza que te empuja
no te impulsa a donde ya estuvimos,
si tus pies no prefieren caminar
en dirección hacia nosotros.

Si esto no te mueve no lo hagas,
no vengas hacia aquí,
dime adiós y no mires atrás
y déjame que aprenda
que echar de menos no es otra cosa
que el peaje de una felicidad que ya ha partido.
Déjame solo y vacío
sin canciones que maquillen el fracaso.

Me sentiré querido si te vas de esta manera,
si no permites que la compasión te mantenga junto a mí,
si eres capaz de arrancarme las esperanza de una vez
en lugar de rompérmela con pequeños golpes
que hagan llevadera la derrota.
Porque la derrota nunca es llevadera,
es solo un dialecto del fracaso.

Si sientes culpa, no la sueltes con una despedida a medias,
marchándote un poco el martes
y volviendo mañana,
para dejar la foto el jueves.
No me dejes como quien deja irse deshaciendo en su boca
el caramelo del remordimiento,
ni te vayas yendo lentamente,
poniendo al futuro sobre aviso.
No me entregues la soledad por fascículos, no lo dilates.
Yo quiero que asumas la culpa y la bondad que hay en ello,
desamor sin maquillaje, la verdad sin photoshop.

No te quedes junto a mí,
te lo ruego,
no lo hagas
si es así como te sientes.

Pero si no es esto lo que te aleja,
si solo es temor a que el fracaso
muerda un día nuestras noches,
si temes que sea yo quien me despida,
o si lo que te aleja de mí es,
por ejemplo,
el pasado sujetándote el vestido,
o el zumbido que rodea a los que aman
y fueron desamados,
entonces quédate
y paga al corazón lo que te pida.
Y si se acaba da gracias al final
por el regalo que el amor
nos dejó entre las manos.

Que no hay gloria mayor
que la que ofrece el amor cuando se da,
ni dolor más merecido que el que viene
cuando el dedo del adiós toca el timbre de tu casa.

miércoles, 27 de enero de 2016

Por si me pides volver

Por si me pides volver, quiero que sepas que ya no puedo, que a donde quieres que vuelva me quería menos. Por si me pides volver, sé consciente de que claudiqué este mismo enero, y que todo lo que he llorado pesa más que cualquier febrero. Por si me pides volver, quiero que entiendas que ya no hay donde volver, porque partimos de allí antes de darnos cuenta y hacernos una marca en los dedos. Por si me pides volver, quiero que aceptes que para mí sería sentirme un juego, y desde que te fuiste volví a trucar los dados y a no regalar lo que guarda mi sombrero. Por si me pides volver, quiero que asumas que allí me quedé demasiado tiempo solo y destrocé todo contra el suelo. Por si me pides volver, debes saber que debajo siguen las marcas de mi arrastre, todas las colillas y las botellas de castigo mientras te pensaba en otro cielo.

Por si me pides volver quiero que tú, también pienses que todo lo que venga sin nosotros en algún momento será bueno. Que lo nuestro murió y tiene demasiada tierra encima como para resucitar. Que no interesa, que no queremos. Que al final es mucho mejor que nos olvidemos..

Por si me pides volver, quiero que sepas que no sé cómo pero estoy seguro de que tú sabrías hacerlo. Pero Jamás me permitiría quedarme para verlo.

martes, 26 de enero de 2016

Hipocondríacos

"Ella cree que escribo para curarme de algo que en realidad no duele. Que los poetas somos todos unos hipocondríacos. Que no escribimos por las mujeres que nos han hecho llorar, sino para hacerlas sonreír"
Shinoflow

viernes, 15 de enero de 2016

Soy | About me IV

Soy reinas y ruinas. Soy caos y sofás en calma. Soy la muerte de mi padre. Cada cáncer por el que han pasado mis hermanos. Soy aquel día que me prometí que nadie me intimidaría nunca más. Un cobarde definido como jugador de riesgo. Soy las palabras mojadas de mis noches y el frío de despertar sudando. Soy las veces que ignoré a mi instinto. Las mejores frases de mi música, los peores párrafos de mi diario. Soy egoísmo vestido de bondad. Mentiras disfrazadas de honestidad. Soy el exceso hecho costumbre. La adicción convertida en cualidad. Soy una voz ronca y un acento variable. Una mente desquiciada y un cuerpo castigado. Soy las drogas que consumí y la gente que ví cambiar con ellas. Soy la dieta más basura y una máquina de gastar dinero. Soy la charla en una mesa de luz ténue. La cerveza fría en terrazas al sol. El white label cola como postre. La copa de Canasta por la tarde. Soy lo que no regalé de mí. Lo que pude recuperar de la basura. Soy lo que aún no he dejado a nadie ver. La gente que me falta por conocer. La siembra que queda por recoger. Soy los azules que no volverán. Las sombras que me quedan por colorear. La manipulación hecha cualidad. La verdad a medias convertida en arte con el único propósito de olvidar la otra mitad.