jueves, 14 de julio de 2016

Mensaje en una botella (2)

Querida Nadie,

Esta vez te escribo para decirte que pensaba que ya habías venido. Que tú eras ella y yo él, o yo qué sé, que éramos y punto. Y que la gente nos envidiaría toda la vida. Que tendríamos ese brillo especial que te hace distinguir entre toda la gente en cualquier sitio. Aunque ese sitio sea la discoteca de moda y esté a oscuras. Ese "Esos dos están enamorados" que todo el mundo pensamos alguna vez sobre alguien cuando los vemos pasar o compartimos el aire que ellos arañan a besos. Y no sé porqué pensé que tendríamos toda la vida para seguir con ello.

Te juro que era puro éxtasis reír a la vez contigo. Más que cualquier droga que haya tomado desde que te fueras. Más que cualquier droga que vaya a tomar antes de que vuelvas. Ni siquiera el polvo más salvaje puede traerme eso. Ni siquiera la cara más morbosa puede quitarme tu nombre de la boca cuando está pegada a otros oídos.

Yo qué sé tía, pienso que me la has jugado. Así que no me tomes muy en serio cuando reaparezcas. Ahora mismo y hasta que me decida a confiar en ti no soy un buen ejemplo de príncipe azul. Sobre todo por el color. Pero te prometo que quiero serlo. Que esta vez serás ella a la fuerza. Aunque ahora me sienta como un perro apaleado y abandonado. Aunque ahora huya de cualquier mano que no sea para agarrar mi polla y follar en cualquier esquina como si nunca pensara en mi pasado.